lunes, 7 de mayo de 2007

Sobre los accidentes estúpidos

¿Cuáles son los principales componentes involucrados en un típico accidente estúpido?

Recurriremos a una burda generalización con el propósito de facilitar el análisis, dividiendo los componentes en dos grandes grupos: el del agente (o futuro accidentado) y el del objeto con el cual interactúa el agente.

De acuerdo a mi precario análisis, el agente o futuro accidentado puede pertenecer a cualquier especie, género o grupo etario, pero debe contar con la característica fundamental de ser animado. Puede objetarse que un agente no animado puede verse envuelto en un accidente estúpido al interactuar con un objeto animado. Es verdad, en ese caso el agente, a pesar de recibir una acción por parte de un objeto animado, sigue siendo agente y no objeto pues, si bien no genera el accidente, es quien sufre las consecuencias del mismo.

Pero volviendo al esquema original, el agente animado debe además contar con cierto espíritu temerario y la convicción de que nada puede pasarle. De allí se desprende que hay dos grupos de agentes, aquellos que por su inexperiencia o falta de facultades desconocen el peligro que entraña el objeto o las circunstancias que rodean al objeto (al que llamaremos el Ingenuo/Idiota), y aquel que esta plenamente conciente de él pero se considera capaz que sobreponerse a las circunstancias (el Valiente/Soberbio). Al interactuar con el objeto, tanto el Idiota/Ingenuo como el Valiente/Soberbio lo hacen desde la certeza de que se encuentran en control de la situación.

Ahí es donde entra en juego el objeto. Las características del objeto que participa de un accidente estúpido son altamente variables. Oscilan desde aquel aparentemente inofensivo, que sólo es capaz de generar daño en una inconveniente combinación de circunstancias o al ser manipulado de manera inapropiada, hasta aquel que resulta altamente peligroso por sus propias características y con el cual el más mínimo error puede llevar al desastre.

De la interacción entre agente y objeto, es difícil hallar que decir. Las hay de infinitos tipos y cada tipo puede encerrar diferentes propósitos. El agente y el objeto interactúan influenciados por su entorno de manera que siempre uno resulta jugar un rol mas activo que el otro, que observa expectante, hasta que el dramático desenlace tiene lugar: el accidente estúpido.

Ayudemos a la comprensión con un par de ejemplos:

Ejemplo 1: Niño de tres años de edad (agente) que, intrigado por los misterios de esos agujeritos en la pared por donde viaja la luz que llega hasta la lámpara, introduce sus dedos en el enchufe (objeto). Se trata de este caso de un agente Ingenuo interactuando con un Objeto Altamente Peligroso (APO). Resultado: Descarga eléctrica. Accidente estúpido, terrible, y evitable.

Ejemplo 2: Mujer de 25 años (agente) que, influenciada por el ocio, dedica más pensamientos que los razonablemente seguros a alguien y algo que datan de tiempo atrás (objeto). Se trata en este caso de un agente Idiota/Soberbio, que asumió erróneamente que estaba en control de una situación que (debería haberlo aprendidio tiempo atrás) se comporta como un Objeto Altamente Peligroso.
Resultado: Confusión severa. Accidente estúpido y terrible. ¿Evitable?

Que cosa peligrosa enroscarse con el pasado.

1 comentario:

Exceso de vida dijo...

Leandra: gracias por tu comentario. También a mí me gustan tus palabras, y tus sentimientos. Tu profundidad y naturalidad. Te visitaré de vez en cuando, para sonreir y agradecer. ¡Y crecer un poco!